
Santo Domingo. El escenario político dominicano, cada vez más polarizado en vísperas de futuras contiendas, fue el telón de fondo para un enérgico llamado a la acción proveniente del seno del Partido Revolucionario Moderno (PRM). El destacado dirigente político y actual funcionario, Eddy Alcántara, lanzó una contundente exhortación a la cúpula, la militancia y, especialmente, a los funcionarios del Estado, a asumir una defensa firme y proactiva de la gestión del presidente Luis Abinader.
Alcántara, quien se desempeña como director del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), calificó al mandatario como el «principal garante de la estabilidad institucional» y la figura esencial para asegurar la permanencia del PRM en el poder más allá del ciclo electoral de 2028. Su mensaje, más que una simple motivación, se interpretó como una estrategia directa para contrarrestar la narrativa crítica que emana de los partidos de oposición, quienes han intensificado sus cuestionamientos tras la reelección de Abinader en mayo pasado.
El dirigente político fue particularmente incisivo al desestimar los intentos de la oposición de erigirse como un «referente moral» para criticar la administración actual. Alcántara argumentó que la sociedad dominicana posee la perspectiva histórica necesaria para contrastar las gestiones pasadas con la actual, sugiriendo implícitamente que los antecedentes de los críticos socavan su credibilidad. Sostuvo, sin ambages, que la oposición «carece de la autoridad necesaria» para juzgar con rigor los logros y desafíos del Gobierno del PRM, dada la memoria colectiva sobre sus propias administraciones.
Contexto de la llamada: La batalla narrativa y el liderazgo post-reelección
La vehemencia del llamado de Eddy Alcántara se enmarca en un contexto político crucial. Tras la victoria arrolladora de Luis Abinader en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2024, el PRM se encuentra en una fase de consolidación de poder y reestructuración interna, mientras la oposición, fragmentada, busca desesperadamente un reposicionamiento. La estrategia opositora se ha enfocado en la fiscalización constante, con énfasis en temas como la seguridad ciudadana, la inflación y la percepción de la deuda pública, buscando erosionar la popularidad del Gobierno antes del crucial año 2028, donde Abinader ya no podrá presentarse.
Antecedente Importante: La trayectoria reciente del PRM y su base de funcionarios ha estado marcada por la necesidad de una comunicación gubernamental más ágil y efectiva. Desde que el PRM llegó al poder en 2020, uno de los desafíos más recurrentes ha sido la gestión de crisis de comunicación y la respuesta a la desinformación. En este sentido, la exigencia de Alcántara para que los funcionarios manejen información precisa y datos verificables para defender activamente las decisiones de Gobierno no es casual. Refleja la lección aprendida de que la pasividad ante los ataques puede ser interpretada como debilidad o, peor aún, como admisión de culpas.
Alcántara subrayó que la defensa de la “obra” de Gobierno no debe ser una carga exclusiva del presidente, sino una responsabilidad colectiva. Puso su propia institución, Pro Consumidor, como ejemplo práctico de esta filosofía: ante cualquier cuestionamiento opositor o rumor, su equipo responde de manera inmediata y sustentada en datos verificables.
La trascendencia de su mensaje radica en la conexión directa que estableció entre la defensa de la gestión y la supervivencia política del partido. «Si no defendemos y destacamos lo que se está haciendo, no hay 2028; lo demás es cuento,» sentenció Alcántara, elevando el debate de una mera lealtad partidaria a una estrategia de supervivencia institucional. En su visión, el éxito futuro del PRM depende intrínsecamente de su capacidad para comunicar sus logros y neutralizar las críticas con evidencia.
Finalmente, el dirigente consolidó la figura de Abinader, definiéndolo como «el único líder genuino de la política vernácula dominicana en estos momentos.» Este reconocimiento categórico busca cimentar la indiscutible autoridad del presidente dentro del partido y unificar a la estructura oficialista bajo su liderazgo, insistiendo en que la defensa «con determinación» de los logros gubernamentales es el único camino viable para asegurar la trascendencia del proyecto político del PRM. La exhortación de Alcántara establece, por tanto, una hoja de ruta para el oficialismo: comunicación agresiva, defensa basada en datos y una adhesión inquebrantable al liderazgo de Luis Abinader.
Descubre más desde Lisandro Torres
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.